El misterio de Thomas Lemar

El misterio de Thomas Lemar

Lemar, posible salida del Atlético.

Las claves del enigma Lemar, un jugador llamado a comerse el mundo sumido en la intrascendencia más absoluta.

Corría el verano de 2018 cuando, en pleno mundial de Rusia y en medio de la efervescencia provocada por La Decisión de Antoine Griezmann, el Atlético anunciaba a bombo y platillo el fichaje de uno de los jóvenes talentos del momento: el compatriota de Antoine, Thomas Lemar.

No fueron pocas las voces que asociaron su fichaje a una condición sine qua non para la renovación de la estrella rojiblanca. Sea como fuese, Lemar llegaba como uno de los jugadores más codiciados del fútbol mundial: Barcelona, Arsenal, Manchester United… muchos transatlánticos habían sido situados en la órbita del francés.

Gol de Lemar
TOPSHOT – Thomas Lemar celebra un gol anotado en la Fase de Clasificación para el Mundial de Rusia, frente a los Países Bajos  / AFP PHOTO / FRANCK FIFE

Los 17 goles y 27 asistencias anotados las dos últimas temporadas en el Mónaco, junto a la recomendación personal de su compañero y amigo, constituían el mejor aval de su fichaje. En el conjunto del Principado, cabe destacar, había conquistado de manera extraordinaria la Ligue One, formando una delantera de lujo con Radamel Falcao y Kylian Mbappé.

Diego Pablo Simeone y Andrea Berta veían en la incorporación del francés la posibilidad de contar con un “nuevo Arda Turan”,  un jugador de clase y calidad que pudiese otorgarle al técnico argentino otras variantes y otro aire a su estilo de juego. Tras intentarlo, sin fortuna, con nombres como el canterano Óliver Torres o el argentino Nico Gaitán, el fichaje de Lemar despertaba una gran expectación e ilusión en la parroquia colchonera.

VIDEO: Lo que hará el Atlético con los 50M de Thomas según GOL

La Supercopa de Tallín, primer (y último) gran servicio de Lemar

Tras salir campeón de la Copa del Mundo con sus compañeros Griezmann y Lucas Hernández, el primer partido oficial del francés con la camiseta del Atlético suponía todo un reto: la final de la Supercopa de Europa frente al eterno rival, el Real Madrid de Julen Lopetegui.

Simeone, lejos de guardarse y darle entrada en la segunda mitad, sacó al francés de inicio, situado en banda derecha. El resto es de sobra conocido. Thomas Lemar realizó un auténtico partidazo, resultando un quebradero de cabeza para la defensa y el centro del campo madridistas.

Lemar conduce un balón
Lemar | Getty

Fue ahí donde pudimos observar las cualidades del Lemar del Mónaco: un jugador creativo, dinámico, con buena conducción y gran visión de juego. Con una envidiable pierna zurda, capaz de conducir y manejar el balón pegado al pie, además de realizar unos potentes y colocados golpeos, y con una gran capacidad de asociación, desborde e imaginación en 3/4 de campo.

Un futbolista con una zurda de oro capaz de driblar, conducir y golpear, enviando el balón casi siempre en el lugar objetivo. Además, destacaba por su capacidad para aparecer, tejer ataques y fluir las jugadas ofensivas de su equipo, combinando, encarando y ejerciendo de nexo hasta llegar a las proximidades del área, su escenario favorito para sacar su zurda a relucir.

En el Mónaco de Jardim, partiendo como extremo izquierdo, solía meterse hacia dentro para combinar, encarar y asociarse con sus compañeros, terminando con golpeo o último pase (otra gran cualidad). Un jugador con espíritu de mediapunta, su posición ideal además de la de extremo.

Pero… ¿Qué ha pasado con ese jugador? La exhibición de Tallín dio paso a un inicio de Liga irregular, con un doblete en Getafe como partido más destacado. Poco a poco, el francés se fue apagando y sumiendo en la intrascendencia, pese a las oportunidades concedidas por Simeone y su cuerpo técnico.

Su precio, el juego del Atlético y la mentalidad del jugador, claves

Como vemos, el Lemar que llegó del Mónaco era ese perfil de futbolista que, a día de hoy, sigue sin estar en el Atlético. Es ese jugador de calidad que tanto se pide, ese “10” creativo que se intentó buscar en James -de características similares- pero que sigue sin estar presente en la plantilla (sacando a Joao Félix, que actúa como segundo punta).

Cara a cara de media hora entre Simeone y Lemar una vez cerrado el mercado

Las varias oportunidades de Simeone parecen no haber causado efecto en el rendimiento del francés. Sin embargo, y he aquí el meollo de la cuestión, ¿a qué se debe el “fracaso” de Thomas Lemar en el Atlético de Madrid? Hay tres variables que pueden ser claves en la explicación:

– El alto precio y la presión

Thomas Lemar llegó como el jugador más caro de la historia del club y con unas expectativas altísimas, más aún después de su actuación en Tallín. Esos 70 millones pudieron actuar como una losa pesada para el jugador, que llegó con solo 22 años y la presión de demostrar en el campo ese altísimo precio.

– El modelo de juego

Lemar llegaba de uno de los equipos más goleadores de Europa (el segundo más goleador, tras el Barça, en la 16/17), con un juego vertiginoso, veloz y ofensivo, junto a futbolistas de la talla de Bernardo Silva, Falcao o el propio Kylian Mbappé.

Puede que el juego del conjunto de Simeone, donde él ha partido desde banda izquierda la mayoría de las veces, no haya favorecido al francés.

Lemar reacciona
Atletico Madrid’s French midfielder Thomas Lemar reacts during the Spanish League football match between Sevilla FC and Club Atletico de Madrid at the Ramon Sanchez Pizjuan stadium (Photo by CRISTINA QUICLER/AFP via Getty Images)

El planteamiento medio consistía en salir con el equipo replegado, en bloque bajo, con una propuesta más bien reactiva, donde Lemar tenía que estar más pendiente del posicionamiento, marcaje y sentido táctico, que de tener el balón para disfrutar y tejer las jugadas de ataque.

Con el equipo plantado a tantos metros de la portería rival, en contadas ocasiones recibía el balón cerca de la zona de 3/4, donde puede dar rienda suelta a su juego, o en posiciones y situaciones ofensivas. Esto se traduce, también, en ausencia de ocasiones de gol para los delanteros, una de las carencias recientes.

– Mentalidad y fortaleza mental

Sin embargo y en mi opinión, si hay una jugada que defina a la perfección la situación de Lemar en el Atlético de Madrid, es la ocasión perdonada frente al FC Barcelona en la jornada 33 de Liga, la pasada 19/20.

Última jugada del partido, Lemar frente a Ter Stegen. Regatea al portero, se queda sólo ante la portería y… en vez de chutar, se gira, trata de dar el balón atrás y se la roban. Esto pone de manifiesto el grado de confianza y estado mental del jugador.

Lemar, sólo ante Ter Stegen
Lemar, ante Ter Stegen (Foto de LLUIS GENE/AFP via Getty Images)

Porque la situación de Thomas Lemar se explica, en gran parte, por el estado anímico y la ausencia de autoconfianza. Los minutos de juego muestran a un chico plano, apagado y con poco atrevimiento, que la mayoría de las veces se limita a controlar, girarse y pasar la pelota, sin intentar nada distinto. Esto lo lleva, en contadas ocasiones, a cometer errores con la sensación de andar como perdido y desconectado del juego.

Y cuando se juntan la presión por el precio de tu traspaso, la no adaptación al modelo de juego y, según pasa el tiempo, la pérdida de fe y seguridad en tí mismo, se produce como resultado esta situación. Un jugador llamado a marcar diferencias y con unas cualidades y condiciones brutales, anulado y sumido en la intrascendencia e inoperancia total.

Ahora, una vez cerrado el mercado de fichajes e inmersos en el parón de selecciones, la situación continúa igual. El Atlético no ha logrado dar salida al francés, por lo que seguirá siendo un activo para el ‘Cholo’ Simeone. De hecho, el día siguiente al cierre de mercado, saltaba la noticia: cara a cara de 30 minutos entre el ‘Cholo’ y Lemar en el Cerro. ¿Nueva oportunidad? Está por ver.

Parece complicado, pero Lemar posee esas características que tanto se echan en falta, ese perfil que tanto se ha buscado sin resultados. Pese a que casi toda la afición parece haberle perdido la fe, Simeone puede concederle una nueva oportunidad. Mientras tanto, el enigma continúa. Por ver está si, finalmente, da comienzo una nueva misión para salvar al soldado Lemar.

 

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