Arkadiusz Milik; un ‘pistolero’ forjado a fuego. Por Antón Lueiro.

Arkadiusz Milik; un ‘pistolero’ forjado a fuego. Por Antón Lueiro.

Un acercamiento a la historia, trayectoria y características del ‘killer’ polaco, Arek Milik

Arkadiusz Milik aparece en todas las quinielas como futurible para la delantera del Atlético de Madrid. El carismático y todavía delantero centro del Nápoles, que casi con total seguridad no continuará en la disciplina italiana la próxima temporada, puede convertirse en el nuevo inquilino del puesto de ‘9’ en el esquema de Diego Pablo Simeone.

Mundo Deportivo: Milik ya conoce la propuesta del Atlético de Madrid

El futbolista, nacido el 28 de febrero de 1994 en Tychy, al sur de Polonia, no contó con una infancia para nada fácil. Siendo solo un niño, su padre lo abandonó y sobre los seis años empezó a robar en tiendas cercanas, además de enredar con el mal hábito de fumar. Con estos inicios, a nadie se le pasaría por la cabeza el  verlo convertido en un futbolista profesional.

Sin embargo, todo cambió cuando Slawek Mogilan, más conocido como ‘Moki’, apareció en su vida. “Con seis años era insolente, fumaba cigarrilos y robaba caramelos en las tiendas. Afortunadamente, Moki apareció en mi vida y me salvó”, relata el propio Milik. La llegada de Slawek, entrenador del Rozwoj Katowice, equipo donde jugaba Milik, encarriló la vida y el futuro del futbolista, actuando como un padre para él.

De esta forma y gracias a la guía de su mentor, quien siempre le había visto grandes dotes para el fútbol, el nuevo Milik comenzaría a destacar con dieciséis años. A esa edad, el polaco debutaba en Tercera, llamando la atención de varios clubes, entre ellos algunos de la Premier. No obstante, Milik rechazó todas las ofertas para poder continuar con su formación cerca de casa.

Así, a la edad de dieciocho años recalaba en el Gornik Zabrze, a las órdenes de su también futuro entrenador de Selección, Adam Nawalka. En el Gornik, Milik explotó y terminó la temporada con 11 goles, lo que le valió la oportunidad de salir de casa. Con ofertas de clubes como Sevilla, Schalke o Tottenham, el polaco acabaría decantándose por el Bayer Leverkusen.

En Alemania no tuvo el comienzo soñado, pues solo fue de la partida en cinco ocasiones y anotó 5 goles. Para continuar con su progresión, fue cedido al Augsburg, donde tampoco contó con muchos minutos, lo que se tradujo en otra cesión, esta vez al Ajax.

En Ámsterdam, Milik contó con protagonismo y se destapó como goleador, compitiendo por lograr un puesto en el once titular con Kolbeinn Sigthorsson y acabando como pichichi del equipo, con 11 goles en Liga y 4 asistencias. Entre todas las competiciones, el polaco terminaría con 23 goles y 10 asistencias (anotando entre Champions y Europa League 5 de ellos), números de ‘pistolero’, de auténtico goleador.

Milik celebra un gol en su etapa en el Ajax

Ante esto y observando el potencial del delantero, que en verano de 2015 contaba solo con 21 años, el club holandés decidió dar salida a Sigthorsson, fichando a título definitivo y convirtiendo a Milik en dueño y señor de la delantera. En sus dos temporadas en el fútbol holandés, el polaco anotó 47 goles y 22 asistencias (dato a destacar), 24 de ellos en esta segunda y última campaña. En verano de 2016, un Nápoles necesitado de referencia goleadora tras la marcha de Higuaín a la Juve, fichaba al polaco por 32 millones de euros.

El delantero aterrizó de pie en Nápoles. Tras una gran Eurocopa formando dupla con Robert Lewandowski, el polaco encandilaba a la afición napolitana con un comienzo fulgurante: doblete contra Milan, Bologna y Dynamo de Kiev en Champions League. Su impacto no pudo haber sido mayor. Sin embargo, un parón de Selecciones sumió al polaco y su nuevo club en la adversidad, al sufrir una rotura del ligamento cruzado anterior.

Sin embargo y pese a sufrir otra lesión la siguiente temporada, cuando volvía a ser importante, el de Tychy nunca se rindió. La pasada campaña terminó con 20 goles y 5 asistencias entre todas las competiciones (17 en Serie A), y en la actual cuenta con 10 goles en 17 encuentros de Serie A y 3 goles en 4 encuentros de Champions. Como decíamos, un goleador nato.

¿Cómo juega Milik?

“Arek” Milik, al que por su estatura (1.86 m) y planta física se le ha comparado desde sus inicios con el sueco Zlatan Ibrahimovic, es uno de esos delanteros que juegan con esmoquin. Con una zurda prodigiosa, que le permite realizar grandes disparos lejanos y le confiere una envidiable capacidad de finalización, además de dotarlo de la habilidad para anotar algún que otro libre directo a lo largo de su carrera.

Además, pese a ser un delantero potente, de gran envergadura, destaca y asombra en su conducción de balón, siempre con la cabeza alta para buscar el pase que mejore la jugada, como observamos en las cifras de asistencias. Es un delantero plástico, dinámico, que abandona con asiduidad la zona de ‘nueve’ para recibir entre líneas, con frecuencia cayendo sobre un costado.

Llegados a este punto, alguno puede caer en la errónea idea de que estamos hablando más de un segundo punta que de un ‘nueve’ puro. Nada más lejos de la realidad. El ariete polaco es, con mucho, uno de los delanteros más completos del viejo continente, pues, a esa excelente conducción con la zurda, esa habilidad para aguantar el balón y descargar en el momento justo, y a ese magistral juego de asociación, hay que sumarle la otra de sus cualidades más notorias. Una que, a poco que le dejen, arma en décimas de segundo: el remate.

Milik combina ese juego asociativo, que le permite abandonar la zona de ‘nueve’, aguantar y combinar con sus compañeros, con una enorme capacidad de ariete, de delantero rematador, con unos rápidos y potentes disparos con la pierna zurda, además de una alta suma de goles de cabeza. Es un excelente rematador. Asimismo, se siente igual de cómodo jugando al espacio, gracias a su gran zancada, que jugando en asociación. Es un delantero con un gran olfato de gol, movilidad, capacidad de asociación, talento e inteligencia.

Como vemos, estas características son las que han llevado al ‘Cholo’ Simeone a interesarse por el ‘killer’ polaco, un goleador nato completo en prácticamente todas las facetas. Un delantero que, por sus características y su gran personalidad, vendría de perlas al conjunto rojiblanco. Ya sea para combinar o para remachar. Milik, el niño forjado a fuego en las calles de Tychy, puede ser el nuevo goleador del Metropolitano.

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