Gran gol de Ángel Correa que, desde la banda derecha, levantó la cabeza y puso el balón en la escuadra contraria para superar a Ivo Grbic con un sutil toque.
No era un pase, era un disparo llovido con toda la intención para superar al meta croata, que no olvidemos que mide nada menos que 1,95. Tanto los goles de Morata como el de Correa levantaron los aplausos de los compañeros. No era para menos.