El Atlético de Madrid volvió al trabajo, aunque lo hizo respetando al máximo las distancias de seguridad y el protocolo establecido para el retorno a los entrenamientos. La Ciudad Deportiva de Majadahonda ha cambiado algunas cosas con respecto a lo que era hace 4 semanas, cuando el grupo se entrenó por última vez. Todo para mantener la seguridad en este primer día de trabajo.

El doctor Celada, que atiende al primer equipo colchonero, estuvo desde una zona situada en un alto vigilando que todo fuera de la manera más correcta. El Atlético se entrenó en varias tandas. Doce primero, doce más tarde y luego los porteros.
En las tandas de doce, seis jugadores ocuparon cada campo. Celada observó todo en una zona donde podía visionar perfectamente la sesión de trabajo. La sesión fue física, pero hubo tiempo para realizar algunos rondos. Simeonel, con mascarilla y guantes, explicó los ejercicos. Si los jugadores se acercaba en algún momento, ya había algún miembro del cuerpo técnico pendiente de que no fuera así: ¡Abriros más¡», se llegó a escuchar en alguna ocasión.

