
El caso del checo fue de los más curiosos. Monchi puso sus miras en Ujfalusi cuando jugaba en la Fiorentina, con quien acababa contrato en junio de 2008.
El central había firmado un precontrato con el Sevilla, pero el Atlético se metió por medio y el jugador llegó ‘camuflado’ a Madrid para pasar su reconocimiento y firmar por los rojiblancos.
Finalmente, el checo tuvo que pagar 875.000 euros al Sevilla tras ser condenado por los tribunales.
