
El otro de los motivos, según se señala desde Francia tiene que ver con la necesidad por parte del PSG de aligerar masa salarial porque incumple con el ‘fair play’ financiero y se arriesga a ser sancionado con no poder fichar jugadores.
Ahora mismo, el delantero cobra más de 15 millones de euros y con 31 años se entiende que ha cumplido con creces su desempeño en el PSG.
